Adelgazar en grupo, mucho más fácil

  • ¿Te parece injusto que tu pareja o tu mejor amig@  puedan comer todo lo que quieran y siempre tengan ese tipo estupendo? Y tú, con una oliva, tengas para todo el día y aún sobre algo que se coloque en algún michelín…
  • ¿Sólo pensar en gimnasio te da alergia? ¿De lo que de verdad disfrutas es de estar  midiendo el sofá con el largo de tu cuerpo?
  • ¿Estás hart@ no de comer, sino de tanta dieta? ¿Sólo la palabra ya te indigesta?
  • Cuando vas a cualquier celebración, lo primero que piensas es: “Bueno yo solo comeré un poquito, ensalada y poco más”. Y, cuando acaba, ¿los remordimientos te hacen sentir que has engordado 10 kilos? Total, por un pica aquí y un pica allá…
  • ¿Tu vida se oscurece por evitar la alegría que da mojar el pan en la salsa, ese cachito de chocolate o ese donut que parece que el agujero y tu dedo sean imanes que se atraen? ¿Hay un cruasán que grita tu nombre como un poseso?

Que sepas que todas estas preguntas, no engordan, pero te perpetúan en la obesidad.

Si  te colocasen uno de esos chalecos de trabajo lleno de bolsillos y en cada uno pusiéramos un saco de arena hasta completar en kilos el sobrepeso que tienes, sin duda lo notarías como algo que te aplasta hacia el suelo y te impide caminar con normalidad. Además, empezarías a notar molestias en diferentes lugares de carga.

Lo que ocurre con la obesidad es que ese mismo peso se ha ido adquiriendo a lo largo del tiempo y el cuerpo ha ido adaptándose, pero no por eso significa que no produzca los mismos efectos.

Hay  que tener en cuenta que ese sobrepeso se produce también en los órganos internos. El corazón o los pulmones trabajan con incomodidad y con esa misma sensación de pesadez que arrastra el cuerpo.

La sobrecarga adicional siempre es nociva, podemos justificarla de mil maneras, pero haciéndolo no evitamos lo que sucede en el organismo.

Si haces más de lo mismo, tendrás el mismo resultado,

Si quieres que algo cambie, tienes que empezar a hacer cosas distintas.

Recrearte en tus desventajas y lamentarte por ello ya sabes dónde te lleva.

Yo te propongo romper con ese circuito. No, no es un milagro que te va a quitar ese sobrepeso sin más. Dejémonos de engaños. Hay que asumir que tenemos un metabolismo más lento, que necesitamos cambiar hábitos de alimentación e incluso hábitos vida. Pero lo que te propongo es hacerlo de una vez por todas, ya no más “escaqueos”, no más lo dejo y vuelvo. De una vez por todas, hacer ese cambio tan necesario para conseguir tu peso normal, ese que te hace sentir bien con tu imagen, con seguridad y lo más importante con salud, sabiendo que estás cuidando tu cuerpo como realmente se merece.

Para conseguirlo es necesario un apoyo psicológico, un refuerzo constante, que no te deje que te engañes mas, que no te pongas más excusas, sino que te invite a seguir, seguir y seguir hasta conseguir tu objetivo, acompañándote en el proceso, estimulándote en todo momento y reafirmándote en este nuevo proyecto de tu vida, en tu cambio. Asimilando todo con una nueva mirada, sabiendo que todo lo haces por ti, nadie te obliga, solo es una decisión tuya y asumes esa decisión hasta el final.

Si realmente estás hart@, empieza deseando cambiar. Conseguir tu objetivo te hará sentir mejor en todos los sentidos, mantenerse luego no es difícil si es algo que lo tienes en cuenta desde el principio, creando un plan de mantenimiento, en el que si podrás disfrutar de esos pequeños caprichos con la periodicidad adecuada.

ADELGAZAR SÍ, no te engañes con ningún “pero”.

Una vez al mes puede ser estímulo suficiente para mantenerte firme en tu propósito.

Tener el peso adecuado no solo es importante para la imagen actualmente, sino que hace sentirse mejor con un@ mism@ reforzando la autoestima y la seguridad personal y sobre todo, se gana en salud.

Hoy en día existen multitud de dietas de comprobada eficacia para adelgazar. Pero con mucha frecuencia aparecen dos inconvenientes:

– Mantener la motivación hasta obtener el peso adecuado.

– Y una vez logrado, mantener el peso conseguido de forma definitiva.

 Todos los estudios demuestran que a largo plazo el control médico periódico facilita enormemente tanto el conseguir el 0bjetivo, como posteriormente el mantenimiento del mismo.

Los grupos cumplen sobradamente ese requisito, en ellos encontrarás ese estímulo y motivación mientras haces la dieta, así como para el mantenimiento del peso conseguido. Además irás aprendiendo sobre alimentación, como regular el apetito, que hace engordar y que adelgazar y algunas técnicas que te ayudan a cambiar hábitos progresivamente, que luego serán fundamentales en el mantenimiento.

Y para evitar las excusas de tiempo o dinero, tú puedes poner tu propio ritmo de asistencia, desde 1 vez en semana, 1 al mes o cada vez que sientas que necesitas la motivación necesaria. Solo tienes que llamar para asistir.

 

 

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