Aplicaciones de la hipnosis clínica en la consulta:

 

La palabra hipnosis, habitualmente, nos traslada a un escenario en el que una persona hipnotizada va perdiendo su consciencia y haciendo cosas ridículas ante un público que admira la hazaña del hipnotizador pero que, por otra parte, teme caer en sus redes.

El profesional de la salud no se dedica al mundo del espectáculo y tampoco desea crear eso cuando hipnotiza, sino un estado mental de colaboración que permite aplicar mejor una terapia determinada.

La hipnosis no es una terapia, sino un medio que nos favorece la aplicación de la terapia seleccionada para cada caso. Es un estado mental que nos permite una mayor consciencia corporal y en el que las sugestiones tienen un mayor efecto. De ahí lo importante de escoger un buen profesional que además de saber hipnotizar sepa de psicoterapia.

Las terapias psicológicas usadas con más frecuencia son: Terapia psicoanalítica, terapia psicodinámica, terapia Gestalt, terapia cognitivo-conductual, terapia humanística, terapia breve, terapia centrada en la persona, terapia sistémica. Lo interesante es estar familiarizado con todas ellas porque dependiendo del problema y la persona podemos escoger la más adecuada en cada situación.

 

Actualmente se habla de diferentes tipos de hipnosis:

Hipnosis Freudiana:

Tiene su origen en el Mesmerismo y fue más conocida porque era la que aplicaba Sigmund Freud, este tipo de hipnosis es más directiva, se dan indicaciones a través de la sugestión, pueden ser verbales, visuales o corporales.

Hipnosis Ericksoniana:

Su creador Milton Erickson. Es una hipnosis más permisiva y requiere de la participación activa del paciente, muy utilizada en la actualidad ya que no es necesario el estado tan profundo que requiere la anterior, desmitifica el tener que “dormir” o “perder la consciencia” y esto genera una mayor tranquilidad y confianza en las personas.

 

Programación Neuro Linguística (PNL):

Esta técnica utiliza la hipnosis ericksoniana y el trance hipnótico para cambiar modelos de pensamiento que se expresan en el lenguaje y de esta manera se pueden cambiar comportamientos, cambiando la forma en que registramos los eventos y se almacenan en nuestras neuronas.

 

Sofrología:

La sofrología, que incluye técnicas de relajación, es un tipo de hipnosis que también utilizo ya que busca crear armonía en relación al cuerpo, ayudando a establecer una relación más sana con el organismo.

Autohipnosis:

Es la capacidad de crear uno mismo ese estado mental hipnótico para favorecer una sugestión previo consejo profesional. Es algo que enseño siempre, para que la persona participe activamente en su tratamiento.

 

Teniendo en cuenta las ventajas que nos ofrece el estado hipnótico, nos puede ser útil para multitud de problemas.  Es una técnica que uso con frecuencia dentro de los tratamientos: permite mejorar la evolución y avanzar en los resultados. A continuación enumero las más frecuentes:

  • Para dejar de fumar, con una o dos sesiones suele ser suficiente.

  • Para adelgazar, ayudando a crear una nueva programación mental que nos ayude tanto en el proceso de adelgazar como en el mantenimiento una vez conseguido el objetivo.

  • En las personas que se ponen muy nerviosas ante los exámenes u otras pruebas, entrevistas de trabajo, carnet de conducir…

  • Para mejorar el rendimiento escolar.

  • Preparación pre-operatoria para ir con más tranquilidad y post-operatorio para mejorar la recuperación.

  • Para cualquier situación de dolor.

  • Para mejorar la respuesta orgánica, por lo que nos puede ser muy útil como complemento a otros tratamientos en cualquier enfermedad.

  • En cualquier tratamiento psicológico nos puede ser muy útil para mejorar la autoestima, recuperar recuerdos, mejorar la ansiedad, el estrés o situaciones fóbicas.

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