El mejor psicólog@ es uno mism@

Esta frase y otras como “yo no soy tont@” o “yo no estoy loc@”, son las que suelen utilizar algunas personas, cuando alguien cercano les aconseja que quizás deberían ir a uno.

La frase “uno es el mejor médico de si mism@” se entiende como, la que debe establecer hábitos sanos, es la propia persona, pero incluye y se entiende la función médica. En cambio cuando se refiere al psicólogo no tiene la misma connotación, ya que se excluye su función como completamente innecesaria.

Todos, por naturaleza, sabemos algo de nuestra psicología y todos creemos que nos conocemos, sin embargo la realidad nos dice que no siempre es así.

De la misma manera que conocer  nuestra anatomía,  saber de su fisiología y encontrar por internet infinidad de datos sobre ella, no nos hace médicos. Asumiendo que en algunas ocasiones necesitamos acudir a él para que nos ayude, se vive como algo normal, nadie se siente cobarde, estúpido o loco por ello.

¿Porque en el área psicológica hay esas sensaciones?  Quizás porque tiene que ver con el sentir y el intelecto y esta es la parte menos tangible e incomprendida y también hasta no hace mucho tiempo descconocida.

Sería bueno aceptar que aun sabiendo de “anatomía psicológica” en algunas ocasiones, puede pasar que no se sepa cómo gestionar una situación y no tiene nada que ver con ser cobarde, tont@ o loc@, simplemente se desconoce cómo hacerlo, pero sí que se puede aprender nuevos conceptos para crear nuevas pautas que podamos probar y comprobar sus resultados cuando las apliquemos en la realidad.

Seguir haciendo lo mismo una y otra vez, obteniendo el mismo resultado una y otra vez y no buscar el asesoramiento necesario para poder cambiarlo, eso sí que podría definirse como tontería.

Con frecuencia encuentro esa resistencia, cuando un familiar explica que la persona que debería estar ahí no quiere hacerlo alegando a esas frases del principio. Tener una dificultad en un pie por una torcedura por ejemplo no hace a nadie sentirse menos o inferior o con pérdida de facultades, tener una “torcedura” emocional debería interpretarse de la misma manera.

Cuando me he encontrado con esas resistencias, si se consigue que acudan a la consulta, siempre me acaban diciendo lo mismo “ojalá hubiese venido antes”.

bolacris

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