La confianza

La confianza es una hipótesis sobre la conducta futura del otro. Laurence Cornu

Confiar es una actitud que concierne al futuro comportamiento de otra persona en relación a ti, esperando que sea el previsto.

Si eso sucede la confianza crece y se consolida. Pero a pesar de estar forjada y ser sólida sigue manteniendo una fragilidad increíble, porque no soporta las decepciones. Estas actúan como el aire que erosiona la dura roca, con todas sus variedades, puede ser a lo largo de años o un viento huracanado que en un solo instante la derrumbe.

Cuando el  comportamiento no cumple con las expectativas que se pusieron en dicha persona, la confianza pierde fuerza, va deteriorándose y con el tiempo, se pierde totalmente en proporción a las decepciones recibidas.

La confianza no debería ser ciega, ni sorda, ni anestésica. Es bueno saber en qué o quién se confía y  en qué medida. Dejar abiertos los sentidos, incluido el de la percepción, que nos informan constantemente y así poder depositar nuestra confianza a las personas que realmente se lo merecen, para cuidar y respetar los límites tácitos y no caer en los errores de “abuso de confianza” o “desconfiados por naturaleza”; ambas son dos versiones patológicas y por tanto necesitan sanarse.

De la misma manera, si deseamos que confíen en nosotros, debemos tener claro que tipo de acuerdo es el que estamos dispuestos a cumplir para no ser nosotros los que decepcionemos.

La confianza en un@ mism@:

Esta confianza requiere un conocimiento honesto de quienes somos, de nuestras posibilidades y de nuestras limitaciones.

¿Somos realistas aceptando nuestros límites?  Muchas decepciones las evitaríamos si pusiéramos las expectativas de acuerdo a nuestra medida y así evitar que la confianza en nuestras capacidades, habilidades, comportamientos…  se deteriore.

Si forjamos un futuro con posibilidades reales a lo que somos, creemos, siendo fieles a una imagen aceptada y basada en la coherencia; construimos ese pilar tan necesario que es la autoestima y, a través de ella, una buena base para afrontar nuevos retos y superarnos día a día.

Suelo decir con frecuencia a mis pacientes

Puedes confiar en mí para todo,

 pero lo que vamos a lograr es

que confíes en ti sobre todo.


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