Promover la ludopatía… ¿Debería ser lícito?

Ayer recibí una llamada telefónica en la que, después de anunciarme que mi número había sido seleccionado, me había tocado un bono para jugar a no sé qué.

 

Cuando veo la publicidad en la que promueven el juego, “regalando” dinero para empezar, me acuerdo de cuando regalaban droga en la salida de los colegios con el único objetivo de reclutar a nuevos clientes. Ahora con el juego entran directamente en tu domicilio.

 

No entiendo que se prohíba la publicidad de bebidas alcohólicas y del tabaco, pero en cambio se permita la del juego. Se repite la historia. Ahora ya no son los intrépidos, valientes y guapos los que fuman o beben. Los nuevos héroes, por ejemplo jugadores de fútbol, participan en juegos de azar… ¡Y ganan! ¡Son unos triunfadores!

 

Me pregunto: ¿No hemos aprendido de los anteriores errores?

 

De lo que no se habla en esa publicidad -tampoco en la anterior- es del sufrimiento que puede provocar la realidad en la persona que se creyó el anuncio. Que, ahora, se siente atrapado en su pulsión. No habla del sufrimiento que provoca en los familiares, en la angustia que provoca ver como su hij@ miente, roba en casa y se va mermando como ser a cada día que pasa, de la devastación económica que provoca y como eso erosiona los vínculos familiares por muy fuertes que sean. El hij@, el padre o la madre.

 

 

 

El juego no hace ganar, solo ganan los que lo organizan, el juego siempre hace perder, no es bonito jugar, jugar no es cosa de héroes.

Los que juegan nunca triunfan.

 

La publicidad y el neuromarketing sabe muy bien como promover e inducir, buscando la  asociación que más refuerza esas intenciones. La publicidad y el neuromarketing pueden engañar.

 

Debería poder regularse este tipo de publicidad. Las llamadas a casa para vender cualquier cosa -la que sea-, es una invasión a la intimidad que se ha ido permitiendo sin poner límites. Llamadas de empresas de telefonía, de multipropiedades, de bancos ofreciendo tarjetas. Nos llaman para decir: “Ha tenido la suerte de ser seleccionado”.

Ya es complicado limitar el acceso a determinados lugares de internet, sólo hacía falta que nos invadiesen en casa y a cualquier hora, donde cualquier miembro de la familia puede descolgar el teléfono. O llamando a cualquier móvil.

 

Tengo pacientes con problemas de ludopatía. En la terapia uno de los consejos era: no te acerques a cualquier fuente de juego. Ahora, una persona, sin moverse de su casa, puede acceder a un amplio abanico de posibilidades de juegos de azar. Y si no lo hace ella, le invaden con publicidad no deseada.

 

Extraigo este párrafo de un estudio hecho por Pilar Buil (Facultad de Ciencias de la Comunicación, Universitat Internacional de Catalunya), Maria José Solé Moratilla (Consell de l’Audiovisual de Catalunya, Barcelona), Pablo García Ruiz (Departamento de Sociología, Universidad de Zaragoza), sobre  La regulación publicitaria de los juegos de azar online en España. Una reflexión sobre la protección del menor:

 

En definitiva, en este trabajo se pone de manifiesto que la publicidad de los juegos de azar en línea puede incrementar el riesgo de práctica en los menores. Aunque está prohibido que los menores participen en juegos de azar, hay constancia de que juegan. El código de autorregulación no constituye un recurso suficiente para proteger de forma efectiva a los menores y a las personas vulnerables. Por ello, se considera necesario desarrollar un reglamento que cubra los vacíos normativos y constituya una protección eficaz de los menores frente a la publicidad de los juegos de azar. De ese modo, se espera que las conclusiones de este trabajo contribuyan a que una actividad que está generando un problema de salud pública tenga un impacto negativo cada vez menor en los menores.

 

En este link encontrarás el artículo completo.

http://www.adicciones.es/index.php/adicciones/article/viewFile/706/701

 

Avisar de los peligros a las personas más vulnerables y que no se crean esa publicidad engañosa es misión de los adultos pero también se necesita leyes que regulen este tipo de publicidad y delimiten a respetar la intimidad de los individuos.

 

La imagen de un jugador no es esta:

 

 

 

 

Sino esta: Obsesionado, atrapado en una realidad de la que no entiende que no pueda salir

 

Los juegos de azar solo hacen perder

 

 

 

 

 

 

 

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