Perfil Profesional

La medicina, mi pasión

La medicina es mi vocación. Para mi es una gran satisfacción dedicarme a lo que siempre quise, ser médico de profesión.

Mis conocimientos:

En el año 1986, me licencié en Medicina y Cirugía General en la Universidad de Barcelona (UB).

Siempre me interesó mucho conocer cómo influyen los procesos mentales y anímicos en la salud. Así que fui complementado mi formación con otros estudios oficiales, como un Master en Salud Mental (Les Heures-UB) o un Postgrado en Hipnosis Clínica (UB); conjugando ese aprendizaje con otras técnicas como PNL, relajación-meditación.

Amplié mis conocimientos con otras terapias que se engloban dentro de la conocida medicina complementaria o alternativa: Medicina China y Acupuntura, Terapia Neural, Homeopatía, Quiropraxia, Osteopatía, Kinesiología, Reflexología, Tuina, Reiki…

Mi experiencia:

La medicina que practico se basa en que todo lo que somos, todo lo que pensamos, sentimos y hacemos nos construye nuestra realidad biológica a favor o en contra de nuestra salud.

Esta se ha ido forjando en más de 30 años de consulta privada. Mi visión médica no se reduce a que sucede en el cuerpo, para mi es muy importante toda la información que me aporta la historia de vida que explica la persona, no solo lo que ha vivido, sino también como lo ha vivido. Porque como sentimos los diferentes acontecimientos y como procesamos eso que sentimos se proyecta en nuestro organismo y en nuestra salud.

En mis tratamientos tengo en cuenta la atención médica, la prescripción facultativa de fármacos y/o remedios naturales, así como la atención psicológica.

Mi primer propósito siempre es aliviar el sufrimiento de la persona, sea en el ámbito físico, emocional o mental.

Mi objetivo final es enseñarle a cómo crear salud, a que disponga de herramientas que le ayuden a ser su mejor ayuda en todas las áreas de su vida.

 

 

Este decálogo del padre de la medicina (hipócrates 460 -370 a. C) me guían y ayudan en mi praxis

 

  1. El paciente debe combatir la enfermedad junto con el médico.
  2. Es mucho más importante saber qué persona tiene la enfermedad que qué enfermedad tiene la persona.
  3. El médico trata, la naturaleza sana. La fuerza natural dentro de cada uno de nosotros es el mayor sanador de todos.
  4. Si alguien desea una buena salud, primero debe preguntarse si está listo para eliminar las razones de su enfermedad. Solo entonces es posible ayudarlo.
  5. Las enfermedades no nos llegan de la nada. Se desarrollan a partir de pequeñas infracciones diarias contra la Naturaleza. Cuando se hayan acumulado las suficientes, las enfermedades aparecerán de repente.
  6. Cada vez que un médico no puede hacer el bien, debe evitar hacer el daño.
  7. La oración, de hecho, es buena, pero al invocar a los dioses, un hombre debería echar una mano.
  8. Descansa tan pronto como haya dolor.
  9. Que la comida sea tu alimento y el alimento tu medicina.
  10. Declara el pasado, diagnostica el presente, pronostica el futuro. Practica estos actos.

 

Y por último este, que me gusta mucho:

 

La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como lo son unas pocas palabras bondadosas.

Sigmund Freud (1856-1939)

 

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